En Estados Unidos, entre jóvenes de 13 a 34 años, el celular superó al receptor de radio en tiempo de audio dentro del auto: 46% contra 43%, según Edison Research at SSRS. El titular obvio es "la radio perdió el auto". Creo que se equivoca de blanco. La cifra mide qué aparato está sonando, y buena parte de lo que suena en el celular sigue siendo radio.
Qué midió Edison
El dato viene de Share of Ear®, el estudio de Edison Research at SSRS sobre lo que escuchan los estadounidenses a lo largo del día. El análisis salió en el Weekly Insights del 23 de septiembre de 2026: entre los 13 y los 34 años, 46% del tiempo diario de audio en el auto es en dispositivo móvil y 43% en receptor de radio. En palabras del texto, lo que era una ventaja de 47 puntos para el receptor pasó a ser una ventaja de tres puntos para el otro lado.
La propia Edison hace la salvedad que los titulares recortaron: parte de la escucha en el celular son streams de emisoras de radio, y el número mira el aparato, no la plataforma del contenido.
Diez años para darse vuelta
RBR reproduce la serie del mismo estudio: en 2015, la radio tenía 66% del tiempo en el auto y el celular 19%. En 2018, la radio cayó a 58%. En 2021, era 46% contra 38%. Las líneas se cruzaron en 2025, cuando el celular se puso adelante por 44% a 43%.
La curva es larga y constante. No es un susto de un trimestre.
Dos números que parecen pelear y son el mismo
En otro análisis de Edison, para el mismo público de 13 a 34 años, el reparto del tiempo con publicidad en el auto quedó así: AM/FM con 70%, podcasts con 11%, streaming de música con 10%, YouTube con 7% y SiriusXM con 2%. Ese público pasa poco menos de una hora al día escuchando audio en el auto, y 63% de ese tiempo es en plataformas con anuncios.
A primera vista, 70% parece contradecir 43%. No lo contradice, porque las bases son distintas. El 70% es una parte del tiempo con anuncios. El 43% es una parte del tiempo total. Hecha la cuenta, 70% de 63% da cerca de 44% del total, prácticamente el 43% del receptor. Es el mismo hecho visto desde dos lados: la radio sigue siendo la mayor plataforma de audio con anuncios en el auto, y su parte del tiempo total se encogió frente al celular.
Por eso desconfío de dos discursos opuestos. "La radio murió en el auto" no cuadra con 70% del tiempo publicitario. "La radio sigue dominando" ignora que la ventaja de 47 puntos desapareció en diez años.
Qué cambió de verdad
Cambió la puerta de entrada. Antes, el botón del tablero era un atajo que el auto le ofrecía a todo conductor: se encendía el auto y el dial estaba ahí. Ahora la persona elige qué suena en el celular, y la radio compite con la última playlist, con el podcast del día, con el video que dejó corriendo. La emisora que dependía de ser la opción por defecto del auto pierde ese privilegio.
Hay un contrapeso en los datos de iHeartMedia, citados por RBR: según la investigación de la propia empresa con la Generación Z, 84% dice prender la radio cuando va acompañado, y 85% se siente menos juzgado poniendo radio en grupo que eligiendo una playlist personal. Conviene leerlo con cuidado, porque es investigación de una dueña de emisoras. Aun así, apunta a algo plausible: en un auto con más gente, elegir solo es un problema, y la radio lo resuelve.
Qué le pide esto a una emisora
- Mida la escucha por internet. Si su informe solo cuenta a quien escucha por la señal, no ve la parte del público que ya cambió de aparato sin salir de su radio.
- Asegúrese de que el stream funcione dentro del auto. El 4G de quien maneja se corta. Un stream con bitrate más bajo y estable, en AAC, aguanta mejor la calle que uno pesado que se traba en el primer túnel.
- Sea fácil de encontrar por nombre. Quien elige en el celular busca por nombre. La página de su radio y el nombre en la app tienen que ser los mismos del dial.
Quien quiera poner una radio en línea con página pública y reproductor web puede ver AppRadio.